La Escuela Rural de Garralda celebró ayer una enriquecedora jornada de convivencia en formato World Café, un espacio de diálogo participativo que reunió a 35 personas de toda la comunidad educativa.
En el encuentro participaron profesorado, familias de Infantil, Primaria y Secundaria, personal del comedor y representantes de diversas entidades de la zona, entre ellas profesionales del ámbito sanitario y de los servicios sociales. El objetivo común: reflexionar y construir, entre todas y todos, una convivencia positiva en el centro.
Esta iniciativa se enmarca dentro del compromiso del colegio con la educación integral y el fortalecimiento de los lazos comunitarios. En días previos, todo el alumnado (desde Infantil hasta Secundaria) trabajó las mismas cuestiones en el aula, asegurando que las voces de los más pequeños y pequeñas también fueran escuchadas.
El encuentro se convirtió en un verdadero espacio de encuentro, escucha y empatía, donde se compartieron preocupaciones, propuestas y sueños para seguir mejorando la vida del centro.
“La educación de nuestros txikis es una tarea común, y espacios como este nos recuerdan el valor de hacerlo juntos”
Desde el equipo docente se agradece la implicación y el entusiasmo de todas las personas que hicieron posible la actividad, queriendo poner en valor el papel de las escuelas rurales como motores de cohesión y convivencia en el territorio.




